JOÏA nace como una forma de volver a lo análogo, de trabajar en silencio y de dar espacio a procesos lentos donde cada pieza encuentra su propio tiempo.
Hola, soy Paloma Seiffe, creadora de JOÏA. Estudié Arte y Diseño en Chile, y aunque desarrollé mis carrera profesional en el mundo de la Experiencia de Usuario(a) Digital (UX), la necesidad de seguir creando con las manos nunca desapareció.
Hoy, el taller es también una elección de ritmo, un espacio donde el tiempo se desacelera y cada pieza encuentra su forma entre observación, materia y silencio.
Un regreso hacia lo manual
Durante casi dos décadas trabajé en un entorno donde los procesos, las decisiones y los problemas tenían una naturaleza muy distinta.
Aun así, siempre busqué espacios para experimentar con materiales, aprender oficios y volver a una parte de mí que necesitaba crear de forma tangible.
Las primeras exploraciones comenzaron en Chile con resina, como una forma de experimentar libremente con el color, la transparencia y la posibilidad de construir pequeños objetos desde cero.
Después apareció el trabajo con descartes de metales industriales, donde descubrí el valor de transformar materiales en desuso y darles nueva vida.
Al volver a República Dominicana, comencé a crear piezas con flores naturales acercándome a una búsqueda vinculada a lo orgánico.
Hoy, aunque sigo aprendiendo, la orfebrería ocupa el centro de mi proceso creativo. En la plata encontré un lenguaje que reúne observación, paciencia y materia, junto a la posibilidad de crear piezas de manera completamente artesanal, pensadas para acompañar el paso del tiempo.
Crear en silencio, observar y amar el proceso, sobre todo, trabajar a un ritmo más lento, se ha convertido también en una forma de estar presente. En el taller encuentro un espacio donde cada pieza puede tomar su tiempo y cada colección nace desde una relación más cercana con la materia.